Personalidad paranoide

 

Sus aspectos más destacados serían la desconfianza y la sospecha generalizada e injustificada hacia los demás. El individuo puede tener un miedo irracional a ser perjudicado o atacado de alguna manera y está predispuesto a reaccionar en consecuencia, a veces de forma agresiva. La continua desconfianza le lleva al aislamiento como una manera de defenderse de los ataques a su persona y la falta de relaciones incrementa la paranoia creando un círculo vicioso que puede llevarle al ostracismo.

El pensamiento paranoide atribuye a los demás dobles intenciones en sus palabras, gestos e incluso silencios, tanto en lo que los otros dicen como en lo que se callan. El paranoide se cree el centro de atención y cualquier cosa que sucede en su entorno le invita a dudar, a desconfiar, a examinar de manera minuciosa el hecho para explicar lo inexplicable y encontrar una base donde sustentar sus argumentos.

Los individuos con este trastorno suelen albergar rencores y son incapaces de olvidar los insultos, injurias o desprecios de que creen haber sido objeto. El menor desprecio provoca una gran hostilidad, que persiste durante mucho tiempo. Puesto que siempre están pendientes de las malas intenciones de los demás, sienten a menudo que su persona o su reputación han sido atacadas o que se les ha mostrado desconsideración de alguna otra manera.

 

A continuación, una serie de creencias y estrategias de defensa desarrolladas por este tipo de personas:

 

Creencias sobre sí mismos y sobre los demás

  • “Soy débil y vulnerable (y debo estar alerta y/o adoptar actitudes preventivas agresivas)”
  • “Los demás me harán daño”
  • “Si soy hipervigilante, puedo ver los signos de peligro (pero si no estoy alerta, no los voy a ver)”
  • “Si supongo que los demás no son confiable, voy a poder protegerme (pero si confío en los demás, me harán daño”

 

Estrategias de defensa

  • Ser hipervigilante a los daños.
  • No confiar en nadie.
  • Suponer que los demás tienen motivos ocultos.
  • Pensar que uno va a ser manipulado, aprovechado, descalificado por los demás.
  • No relajarse.
  • No cooperar.
  • No suponer que los demás tengan buenas intenciones.

 

En el libro del Dr. Pedro Cubero "El grupo paranoide" se describe con detalle al individuo paranoide y su conducta, lo tenéis disponible para su descarga tanto en el Anexo de los trastornos de personalidad, como en la propia web del Dr. Cubero http://elgrupoparanoide.com/index.php/descargas-pdf

 

■  Criterios para el diagnóstico de Trastorno paranoide de la personalidad

 

A.   Desconfianza y suspicacia general desde el inicio de la edad adulta, de forma que las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas, que aparecen en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:

 

(1)    sospecha, sin base suficiente, que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar

(2)    preocupación por dudas no justificadas acerca de la lealtad o la fidelidad de los amigos y socios

(3)    reticencia a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que compartan vaya a ser utilizada en su contra

(4)    en las observaciones o los hechos más inocentes vislumbra significados ocultos que son degradantes o amenazadores

(5)    alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos, injurias o desprecios

(6)    percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar

(7)    sospecha repetida e injustificadamente que su cónyuge o su pareja le es infiel

 

B.   Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizo- frenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.

 

Nota: Si se cumplen los criterios antes del inicio de una esquizofrenia, añadir «premórbido», por ejemplo,

«trastorno paranoide de la personalidad (premórbido)».