Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

 

El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por la aparición de pensamientos, impulsos o imágenes  recurrentes y persistentes que se experimentan como inapropiadas y causan cierta preocupación, malestar o ansiedad, que al mismo tiempo se intenta reducir a través de conductas repetitivas o compulsiones. Estas compulsiones pueden ser tanto conductas (lavarse las manos, ordenar, comprobar…) como actos mentales (rezar, contar, repetir…). Este comportamiento intentar reducir o evitar el acontecimiento temido, por lo que es muy importante en el tratamiento del TOC exponerse a las situaciones temidas sin realizar ningún tipo de compulsión reductora de ansiedad (exposición con prevención de respuesta).

 

Un ejemplo conocido de este trastorno, aunque tal vez no totalmente reflejado al tratarse de una película, es "mejor imposible" dónde Jack Nicholson hace el papel correspondiente al obsesivo-compulsivo.

 

 

El DSM-III-R describe las obsesiones como "ideas, pensamientos, impulsos o imágenes persistentes que se experimentan por lo menos inicialmente como intrusas y sin sentido; ... El individuo intenta ignorar o suprimir este tipo de pensamientos o impulsos, o bien trata de neutralizarlos a través de otros pensamientos o acciones. El individuo reconoce que estas obsesiones son producto de su mente y no están impuestas desde fuera."

Las compulsiones son definidas como "conductas repetitivas finalistas e intencionadas, que se efectúan como respuesta a una obsesión, de forma estereotipada o de acuerdo con determinadas reglas. La conducta se halla diseñada para neutralizar o impedir el malestar o algún acontecimiento o situación temida. Sin embargo, o bien la actividad no se halla realmente conectada de forma realista con lo que se pretende neutralizar o prevenir, o por lo menos es claramente excesiva. El acto se realiza con una sensación de compulsión subjetiva que, al mismo tiempo, se asocia a un deseo de resistir la compulsión (por lo menos, inicialmente). El individuo reconoce que su conducta es excesiva o irrazonable (esto quizá no deba aplicarse a los niños, ni tampoco a aquella gente cuyas obsesiones se han desarrollado a partir de ideas sobrevaloradas). Reconoce también que no obtiene ningún placer en llevar a cabo tal actividad, aunque le procure un cierto alivio de tensión."

En la actualidad los criterios para el diagnóstico del trastorno obsesivo-compulsivo del DSM-IV (APA, 1994)

 

Criterios diagnósticos Trastorno obsesivo-compulsivo

A. Obsesiones o compulsiones:

Las obsesiones se definen por:

(1) Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, alguna vez durante la perturbación, como intrusivos e inapropiados, y causan marcada ansiedad o malestar.

(2) Los pensamientos, impulsos o imágenes no son simplemente preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida cotidiana.

(3) La persona intenta ignorar o suprimir tales pensamientos o impulsos o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acción.

(4) La persona reconoce que los pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son un producto de su propia mente (no impuestos como ocurre en la inserción del pensamiento).

Las compulsiones se definen por:

(1) Conductas repetitivas (por ejemplo, lavado de manos, orden, comprobación) o acciones mentales (por ejemplo, rezar, contar, repetir palabras en silencio) que la persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión, o de acuerdo con reglas que deben aplicarse rígidamente.

(2) Las conductas o acciones mentales están dirigidas a neutralizar o reducir el malestar o algún acontecimiento o situación temida; sin embargo, estas conductas o acciones mentales no están conectadas de forma realista con lo que están destinadas a neutralizar o prevenir, o son claramente excesivas.

B. En algún momento durante el curso del trastorno, la persona reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales. Nota: esto no se aplica a niños.

C. Las obsesiones o compulsiones producen marcado malestar; pérdida de tiempo (en general, el individuo emplea más de una hora diaria en ellas); o interfiere significativamente con la rutina habitual del individuo, con su actividad profesional, con sus actividades sociales o sus relaciones con los demás.

D. Si está presente otro trastorno del eje T, el contenido de las obsesiones o compulsiones no está restringido a él (por ejemplo, preocupación por la comida en presencia de un trastorno alimentario; arrancarse el pelo si existe tricotilomanía; preocupación por la apariencia física en un trastorno dismórfico; preocupación por tener una enfermedad grave en presencia de hipocondría; o rumiaciones de culpa en presencia de una depresión mayor).

E. No es debido a los efectos directos de una sustancia (por ejemplo, drogas de abuso, medicación) o de una condición médica.

 

 

Según Marks, pueden existir distintas manifestaciones clínicas del trastorno:

1. Rituales compulsivos con obsesiones

Se da cuando el sujeto evita los estímulos que evocan el ritual. Aquí podemos diferenciar:

A. Rituales de limpieza: se evitan posibles focos, reales o imaginarios, de suciedad o contaminación (pasar al lado de basura, delante de un hospital, al orinar) sintiendo posteriormente la necesidad de realizar complicados rituales de higiene y limpieza.

B. Rituales de repetición: pueden repetirse las más extrañas secuencias, por ejemplo, santiguarse siete veces, tener que repetir un determinado número ante un pensamiento, seguir una secuencia de números pares en cualquier situación.

C. Rituales de comprobación. Hay multitud de posibles comportamientos. En este sentido están los de comprobar repetidamente que se ha cerrado el gas, o la puerta; pero puede ir más lejos, como necesitar comprobar que no se han matado a la persona con la que se acaban de cruzar.

D. Rituales de acumulación: tienen dificultades para desprenderse de cualquier cosa y acumulan grandes cantidades de artilugios inservibles. Pasado un tiempo puede resultar imposible transitar por la casa.

E. Rituales de orden: todo ha de estar en el mismo lugar, posición, de mayor a menor,... notan incluso el mínimo cambio produciéndoles gran ansiedad lo que les ocupa muchísimo tiempo ordenando.

2. Lentitud sin rituales visibles

Puede darse el cuadro completo pero sin rituales visibles. En muchas ocasiones estos están encubiertos y la persona actúa lentamente y como ensimismada por estar llevando mentalmente una compleja tarea ritual. Sin embargo, suele darse de forma selectiva de tal modo que el sujeto puede tardar horas en vestirse pero trabajar perfectamente.

3. Obsesiones

Cuando solamente se dan obsesiones sin ningún tipo de ritual (suele ser menos frecuente)

 

El TOC es mucho más frecuente de lo que en un principio pueda parecer, al menos las formas menos graves de la enfermedad y parece no haber diferencias entre los sexos, dándose más o menos por igual en hombres que en mujeres. La edad de comienzo suele ser en la adolescencia o al principio de la edad adulta, sin embargo tampoco es raro que se inicie en la infancia. Su curso suele ser crónico con oscilaciones. Puede llevar a un muy importante nivel de deterioro y complicarse con depresión mayor y abuso de alcohol y ansiolíticos.

A continuación se presenta un test para la autoevaluación del TOC.

 

 

Las siguientes preguntas son diseñadas para ayudar a personas a determinar si tienen síntomas del TOC y si podrían beneficiarse de ayuda profesional.
 

Parte A. Por favor marque SI o NO.

¿Ha sido usted molestado por pensamientos o imágenes desagradables que se le ocurren repetidamente?

1. ¿preocupaciones acerca de contaminación (tierra, gérmenes, químicos, radiación) o de contagio de una enfermedad seria tal como SIDA?

SI

NO

2. ¿demasiada preocupación con mantener objetos (ropa, comestibles, herramientas) en perfecto orden o arreglados exactamente?

SI

NO

3. ¿imágenes de muerte u otros eventos horribles?

SI

NO

4. ¿pensamientos religiosos o sexuales personalmente inaceptables?

SI

NO

¿Se ha preocupado mucho por la ocurrencia de eventos terribles, tales como:

5. ¿incendio, robo o inundación de su casa?

SI

NO

6. ¿atropellar accidentalmente a un peatón con su carro o dejar que su carro se deslice por una barranca?

SI

NO

7. ¿propagar una enfermedad (darle a alguien SIDA)?

SI

NO

8. ¿perder algo de valor?

SI

NO

9. ¿qué le ocurra daño a alguien querido porque usted no fue lo suficientemente cuidadoso(a)?

SI

NO

¿Se ha preocupado acerca de expresar un deseo o impulso no deseado y sin sentido, tal como:

10. ¿causarle daño físico a un ser querido, empujar a un extraño delante de un ómnibus, conducir su carro hacia tráfico qué viene en dirección contraria, contacto sexual inapropiado o envenenar sus invitados de cena?

SI

NO

¿Se ha sentido obligado a desempeñar ciertos actos una u otra vez, tales como:

11. ¿lavarse, limpiarse o asearse excesivamente o en forma ritualista

SI

NO

12. ¿revisar luces, canillas, hornallas, trabas o el freno de mano?

SI

NO

13. ¿contar, arreglar o desempeñar actividades nocturnas (asegurarse de que las medias están todas a la misma altura)?

SI

NO

14. coleccionar objetos inútiles o inspeccionar la basura antes de tirarla?

SI

NO

15. ¿repetir acciones rutinarias (sentarse/levantarse de la silla, pasar por la puerta, volver a encender un cigarrillo) un cierto número de veces o hasta que le siente perfectamente bien?

SI

NO

16. ¿necesitar tocar objetos o personas?

SI

NO

17. ¿volver a leer o escribir algo sin necesidad, volver a abrir sobres antes de enviarlos?

SI

NO

18. ¿examinarse el cuerpo para ver si tiene señales de enfermedad?

SI

NO

19. ¿evitar colores ("rojo" significa sangre), números (13 trae mala suerte) o nombres (aquellos que empiezan con "M" significan muerte) que están asociados con eventos temidos o pensamientos desagradables?

SI

NO

20. ¿necesitar "confesar" o pedir repetidamente afirmación de que dijo o hizo algo correctamento?

SI

NO

Si contestó SI a 2 ó más de las preguntas anteriores, por favor continúe con la Parte B:

 

Parte B. Las siguientes preguntas se refieren a pensamientos, imágenes, deseos o comportamientos repetidos identificados en la Parte A. Considere su experiencia en los últimos 30 días al elegir una respuesta. Marque el número más apropiado del 0 al 4.

1. Por lo general, ¿cuánto tiempo le ocupan estos pensamientos o comportamientos cada día?

0
nada

1
leve
(menos de
1 hora)

2
moderado
(1a 3
horas)

3
severo
(3 a 8
horas)

4
extremo
(más de 8
horas)

2. ¿Cuánta angustia le provocan?

0
nada

1
leve

2
moderado

3
severo

4
extremo
(incapacitante)

3. ¿Cuán difícil le es controlarlos?

0
Control
completo

1
Mucho
control

2
Control
moderado

3
Poco
control

4
Ningún
control

4. ¿En qué grado le causan evitar hacer algo, ir a algún lugar o estar con alguien?

0
Ninguna
evitación

1
Evitación
ocasional

2
Evitación
moderada

3
Frecuente
y extensiva

4
Extrema
(no puede
salir de su
casa)

5. ¿En qué grado interfieren con su vida en la escuela, trabajo o a nivel social o familiar?

0
nada

1
leve

2
moderado

3
severo

4
extremo
(incapacitante)

Suma de Parte B (sume los puntos 1 al 5):

Puntaje: si respondió SI a 2 o más preguntas de Parte A y sacó 5 o más en Parte B, debe comunicarse con su médico, un profesional de salud mental o un grupo de apoyo para pacientes para obtener más información acerca del TOC y su tratamiento. Recuerde que un puntaje alto en este cuestionario no significa necesariamente que usted tiene TOC. Sólo una evaluación hecha por un médico psiquiatra con experiencia puede hacer esta determinación.


 

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO POST-PARTO

 

La depresión posparto es una dolencia más o menos conocida en la actualidad, y todo el mundo sabe de qué se trata. Sin embargo, los cambios hormonales que produce el embarazo y el parto pueden traer aparejados el desarrollo de un trastorno obsesivo compulsivo postparto.

Tras el nacimiento del bebé, en especial si es el primero, la mayoría de madres sufren en mayor o menor grado  algo de ansiedad y se preocupan por ver si lo están haciendo bien, si el niño está bien. El problema es cuando esa preocupación se torna excesiva, y  es aquí cuando puede desarrollarse el T.O.C. postparto, que se considera que afecta a entre el 2 y el 9 por ciento de las madres recientes. Es uno de los trastornos conductuales post-parto menos diagnosticados, a pesar de que resulta muy angustiante para la mujer.

Estas mujeres focalizan sus obsesiones con sus bebés, y  llevan al extremo las preocupaciones normales de las madres de un recién nacido. Por ejemplo, pueden bañar al niño varias veces al día preocupadas por la higiene, u obsesionarse con los gérmenes y desinfectar y esterilizar todo hasta que no tiene más sentido.


Síntomas del Trastorno Obsesivo-Compulsivo Postparto
 

Los signos típicos del TOCP afectan negativamente la rutina diaria de la mujer que padece este trastorno, y pueden llegar a influir en sus relaciones personales. Los rituales que muchas mujeres establecen para poder afrontar y lidiar con sus pensamientos obsesivos les consume demasiado tiempo e interfieren en sus actividades cotidianas. Entre los signos propios del trastorno obsesivo-compulsivo postparto se pueden incluir:

 

 

  • Pensamientos intrusivos, recurrentes y obsesivos, los cuales usualmente involucran al bebé.
  • Comportamiento elusivo, posiblemente relacionado con el bebé, pero - generalmente- nada que pueda llegar a causar temor o preocupación.
  • Establecimiento de rituales entre los que se pueden incluir:

-Conductas repetitivas (tocar el pomo o la manija de cada puerta por la que pasan.).

-Comportamientos obsesivos, relacionados con limpiar y/o lavar cosas constantemente.

-Acaparar y guardar cosas (acciones que llevan a cabo para combatir su temor de perder objetos).

  • Ansiedad y/o depresión.
  • Temor.

 

Las mujeres afectadas por el TOCP usualmente experimentan pensamientos obsesivos relacionados con la posibilidad de hacerle daño al niño, por lo que llega un punto en que ya no pueden cargarlos en brazos por temor a que se les caiga, o no los pueden bañar porque temen que se ahogue.

Esto también puede llegar a dar como resultado el desarrollo de comportamientos repetitivos, tales como: esterilizar repetidamente la mamadera del bebé por temor a que la misma pueda contaminarse, o ir a ver y controlar al bebé una excesiva cantidad de veces.

Otro signo de alarma es que mientras que una mujer sin este problema va adquiriendo confianza a través de los días, cuando se presenta el T.O.C. el miedo va creciendo e imposibilitando cada vez más el accionar de esa mamá.

Las que ya han tenido un diagnóstico de T.O.C. o de un trastorno de ansiedad antes del embarazo, son más susceptibles a padecer esta dolencia. Pero estudios recientes demostraron que entre aquellas embarazadas a las que se les habló en los cursos de preparto sobre el T.O.C., enseñándoles a identificar las señales y se les dio herramientas para controlar los pensamientos obsesivos, hubo menos casos, y evolucionaron mejor.

 

Técnicas para el TOC

 

 

Exposición con prevención de respuesta

 

La exposición con prevención de respuesta, es el tratamiento más efectivo y con menor tasa de recaídas, para el TOC.

La técnica de exposición en el caso del TOC adquiere la peculiaridad de que ha de prevenirse la respuesta compulsiva que este tipo de personas suele tener. Si por ejemplo una persona presenta un TOC relacionado con el miedo a contaminarse intentará por todos los medios no entrar en contacto con objetos o incluso personas que piensa que pueden estar sucios. Esta obsesión le genera ansiedad, por lo que tratará de afrontarla de dos maneras, evitando todo contacto con esos objetos o personas y lavándose las manos repetidamente en caso de haber entrado en contacto con ellos o incluso teniendo la duda de haberlo hecho. Estas dos estrategias empleadas lo único que hacen es mantener y alimentar la ansiedad. Por eso en el tratamiento del TOC es necesario exponerse a la situación temida, en este caso entrar en contacto con esos objetos ansiógenos, y prevenir la respuesta compulsiva (no lavarse las manos repetidamente después de tocar los objetos).

Esta técnica pretende romper el círculo que mantiene el problema mediante el afrontamiento de las situaciones o estímulos temidos, y conseguir una habituación de la ansiedad, así como comprobar que las predicciones negativas son incorrectas.

La reducción de los rituales viene acompañada de una disminución de la ansiedad y depresión, y de una mejor adaptación a la vida familiar, al trabajo y al tiempo de ocio.

El cambio de expectativas respecto a la no ejecución de los rituales tras la exposición a los estímulos temidos, lleva a su extinción.

Conviene desarrollar una jerarquía cuidadosa de exposición en una terapia que tiende a ser larga (los obsesivo-compulsivos presentan muchas más evitaciones de objetos que los fóbicos, por lo que necesitan la exposición a un mayor número de estímulos).

Controversia acerca de si la prevención de respuesta, resulta terapéutica en sí misma, o si su eficacia se debe al componente de exposición asociado:
 

  • La prevención de respuesta prolonga la exposición a los estímulos contaminantes, que, a su vez, reduce la ansiedad y permite al paciente establecer unas estrategias de afrontamiento distintas de los rituales ante los acontecimientos estresantes diarios (Farré y Tejero).
  • Mientras la exposición actúa principalmente sobre la ansiedad, la prevención de respuesta lo hace sobre la desaparición de la conducta ritualista (Steketee).

 

Obsesiones sin rituales

 

Las obsesiones sin rituales son mucho menos frecuentes, y existe mayor pobreza de recursos para hacerles frente.

Se han utilizado 2 procedimientos:

1. La exposición o saciación: 

Se debe reservar un tiempo al día para rumiar sus pensamientos obsesivos, durante tanto tiempo como sea posible.

Variante: Grabar las obsesiones en cinta y ponerla en funcionamiento siempre que aparezcan las obsesiones, hasta que se produzca la habituación.

2. Parada de pensamiento:

 

PARADA DE PENSAMIENTO

Objetivo: Interrumpir el autodiálogo interno negativo que está generando emociones desagradables.

Procedimiento:

1.- Identificar nuestro malestar: cuando noto emociones negativas las utilizo como señal de aviso de que estoy pensando en cosas negativas y pensamientos autodestructivos.

2.- Me doy cuenta de los pensamientos o secuencias de pensamientos que estoy teniendo. Verbalizarlos en voz alta tal y como los estamos produciendo: “no puedo entender por qué me ha hecho esto”

3.- Seleccionar el estímulo de corte. Un estímulo intenso que se pueda usar producir a voluntad y que sea capaz de atraer inmediatamente la atención: un ruido fuerte como una palmada, las palabras ¡Basta! ¡Stop!, colocar una goma en la muñeca y tirar de ella…

4.- Con los ojos cerrados generar la cadena de pensamientos expresándolos en voz alta. Un momento después se interrumpe con el estímulo que hayamos elegido. Si es suficientemente intenso se interrumpirá la cadena de pensamientos.

5.- Cambio de actividad: busco una ocupación que requiera mi atención, por ejemplo generar recuerdos agradables. Basta con 30-40 segundos para conseguir que el pensamiento anterior no vuelva. Este paso se debe repetir varias veces (8-10) hasta que resulte fácil generar la cadena y cortarla.

6.- Ahora se genera sólo mentalmente (sin verbalizar en voz alta) la secuencia de pensamientos y se interrumpe con el estímulo de corte.

7.- Aplicación mental del estímulo de corte. Únicamente se visualizará el estímulo de corte para la parada de pensamientos. Inmediatamente después se centra la atención en otro tipo de actividad.

Una vez aprendida la técnica (se puede lograr en unos 30 minutos) se debe practicar de forma sistemática durante, al menos, 15 días a fin de dominarla (5-10 aplicaciones diarias pueden ser suficientes.

El aprendizaje de la parada de pensamiento requiere práctica y alcanza su eficacia tras un cierto tiempo de aplicación. Al principio los pensamientos no deseados pueden aparecer. No obstante la aplicación sistemática de la técnica hará que rápidamente comience a disminuir su frecuencia e intensidad.


Tema: TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC)

Situación difícil con familiar con TOC

Fecha: 03.09.2016 | Autor: Melva Amanda

Mi hermana tiene TOC, desde hace 10 años, cada dia le adiciona " mas y mas detalles a su compulsión" es realmente estresante la convivencia, no hace nada por tratarse psicológica y metódicamente. por favor denme unos TIPS, PARA MEJORAR LA CONVIVENCIA.

Convivir con una persona con TOC

Fecha: 25.04.2016 | Autor: Francisco Javier

Mi esposa tiene TOC, y es una situación bastante dificil.

Nuevo comentario

Búsqueda personalizada